jueves, 24 de noviembre de 2011

Mientras tanto

El plan esta clarisimo.

Jugare a hacerte creer que te he olvidado.
Aunque mientras tanto este quizas, olvidandote de veras.
Voy a llorarte en silencio, a pensarte a escondidas.
Me creere que compartiendo la oscuridad de mis sabanas con otros hombres el tiempo pasara mas rapido con la ilusion de que una mañana de verano vuelvas a mi.
Lo hare sabiendo, que corro el riesgo de que nunca jamas vuelvas.
Lo hare sabiendo que corro el riesgo de borrar tus huellas de mi piel.
Tus labios sobre mi cuerpo entero.

domingo, 2 de octubre de 2011

Ufa

Escribí tu nombre en la servilleta del restoran donde almorcé


En el barquito de papel que solté en el río.

Te lloré sobre las almohadas que tenían tu olor.

Te odié, te maldecí y te volví a querer en la misma noche.

Te hablé dormida. Creyendo que estabas ahí.

Te escribo en mi blog, en mi cuenta de Facebook y lo haría en Twitter si tuviera.

Te mando textos a un celular que está apagado.

Te grito palabras que retumban en el eco de tu vacío.

Extraño tu mirada.

Extraño los desayunos compartidos.

Los amaneceres a las 6 am

Recorrerte el rostro con mis yemas mientras dormís.

Extraño jugar con vos.

Disimular mis puntitas de pie. Besarte inocentemente.

Cocinar para vos. Aprender a quererte.

Extraño verte.

martes, 27 de septiembre de 2011

LIQUIDACION TOTAL POR CIERRE.

Recapitulemos:
• Me he roto el pie esta mañana en el gimnacio. El pie se me ha inchado, amoratado…capaz se me hace una gangrena (capaz que estoy dramática hoy)
• He roto con el hombre de mi vida. Primario. Rustico. Básico. Opuesto. Capaz que nunca hubiese funcionado porque teníamos culturas distintas. Sí. De seguro. Aunque ambos queríamos lo mismo al final de camino. (aunque su camino ya fuera de otra)
• He aprendido de mis errores pasados. (Logré evitar el tropiezo en algo.)
• Se inició la cuenta regresiva para el fin de un proyecto que me hizo brillar (por un instante.)
• He hecho un esfuerzo grande para salir de donde estoy. Empezando por reconocer que no sé donde estoy parada y que todo está superándome. Y acabé el día por aceptar la ayuda que se me brinda.
• Des-Cuidé mi cuerpo. Después de tantos años de ensanchamiento mi cuerpo finalmente empieza a pasarme factura…(por tanta factura capaz). Resulta que mi cuerpo produce insulina a borbotones. Mi organismo rechaza la estabilidad de un orden. (Separo hemisferio derecho e izquierdo en cuestión de segundos.)
• Disociación/asociación sentimientos-cuerpos-pulsiones.(Amor Primario)
• Descubrí que en la misma intensidad en la que puedo amar-me…puedo odiarte/me.
• He crecido. A costa de descubrimientos horrorosos. De soledades descomunales. De instintos intrínsecos.
• Me alegro de haber vuelto  a sentir ese sentimiento puro. Ese sentimiento que nos hace estar complementados. (Como cóncavo y convexo).
• Me voy dando cuenta de mis cambios. Y eso me asusta..pero a la vez me tranquiliza. Tal vez asimilándolos más a prisa podré disfrutar el estado con mayor placer y menor dificultad.
* Descubrí que puedo hacer una lista completa de las cualidades del hombre perfecto (¨según yo¨).

• Y paralelamente a eso, a veces, (la mayoría) creo estar volviéndome un poco loca.
                              O ser un poco loca…..o no serlo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Bípeda implume

Tipo de mujer que hacer reuniones de tupperware.

Tipo de mujer que se aloja en un hotel alojamiento en refacción con tal de estar con ese hombre que le vibra la piel.
La mujer que lo entendió todo… y se lo olvidó porque era muy doloroso ese todo.
Niña que cree. Que vuela. Que crece.
Mujer que se disfraza, juega a la banquera, a la payana, a la secretaria…al juego de la vida. Al estanciero si es necesario.
Mujer tecnológica.
Mujer primaria.
Amable, suave, dócil…
Impulcra, impura, indomable, salvaje y bruta. Neta.
Pin up de cada mujer.
De cada una de ellas…una soy yo.
Loca, orate, demente, insana…
Cual puzzle desordenado.
El bicho al cual al que matar, la que mata el bicho y el fumigador.
Todo junto. At the same time.
Un recuento de idiomas aprendidos. De culturas vividas. Sentidas.

Aprehendidas.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Time to let you go

Quise leer hoy es el día en que me desato de todas las amarras y me hago prisionero de vos.

Quise leer la declaración de amor más pura salida de tus dedos hacia mi.
Quise leer que vendrías presuroso a mi encuentro para recuperar todo ese tiempo
de heridas abiertas.
Pero no pude.
No leí nada de eso.
Tal vez hoy haya llegado el momento….
Con vos siempre las afirmaciones me quedan en tono ambiguo e impregnadas de incertidumbres, como si no fuesen lo que son.
Mi vida ha seguido.
Mi casa ya es un hogar. Pinté y colgué cuadros, corté y cosí cortinas, decoré el baño con unas figuras de mujercitas sentadas.
Diseñé y construí muebles.
Hasta he aprendido a clavar con martillo y a usar ambas clases de destornilladores.
Puse teléfono fijo, puse Internet. Y luego desistí.
Ahora le robo la señal al vecino de arriba.
Me prostituyo por una mera señal de wi fi.
Sucede que el hombre demasiado libidinoso… yo dejo que mire mis tetas con sonrisita increpante a cambio de que me haga el honor y no cambie la password de la red.
He conocido hombres, niños e idiotas que se auto proclamaban príncipes.
He intentado llevarme mejor con el sexo femenino.
He intentado abrirme, pero el amor no ha llegado aún. Son tiempos de paz.
Yo te contesto lo siguiente:
Hoy es una de las noches. Es casi la noche
Recordé de ese tiempo bonito y hermoso que me diste. Con mañanas de puras sonrisas por un simple email en la pantalla. Contándome de vos. Volviéndote más real, más varonil, más mío.
Hoy rechiné los dientes por leer nuevamente muchas cosas que tenes en mente o en tu corazón pero sos incapaz de hacerlas llegar hasta mí.
Hoy me convencí de que lo que fue, no volverá.
Hoy me encantaría recorrer la avenida de punta a punta caminando con vos. Contándote de todo este tiempo. Mirandote como me miras. Disimulando las puntitas de pie. Sintiendome pequeña si acaso tu mano entera se enredara en mi cintura.
Hoy trituré hielo, llené el vaso con ron y frutillas. Alcé el vaso, y brindé por aquello que brilló y también dolió.
Hoy alcé el vaso y brindé, por lo que nunca será.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Caperucita, yo, vos y el Lobo.

Resulta que más de una vez me ha tocado vivir situaciones incómodas.
He fracasado más de una vez al tratar de decir algo y volverme tartamuda por el nerviosismo que me das.
He soportado dolores y he escondido lágrimas detrás de sonrisas prefabricadas.
Yo me sentí dentro del cuento del lobo y caperucita.
Vos eras rojo y yo era peluda en esta versión.
Yo representaba para vos todo el peligro, toda la perversión.
En el fondo caperucita y el lobo eran iguales.
Ella era una loba feroz, insaciable, voraz, altamente natura.
El un burgués disfrazado de lobo. Quería una esposa e hijos.
Tu paseo por el bosque resultó interrumpida por mi capa corta, sugerente y roja. Rojo sangre. Rojo pasión. Rojo carmín.
Fue una interrupción necesaria. Pasajera, fugaz. Algo dolorosa. Pero necesaria.
Instintivamente me vestía de ella con faldas ceñidas al cuerpo..rojas, cortas, sedosas. Con estiletos, liga y porta ligas, negras, opacas, suaves…
Blusa, capa y canasto en mano.
Me interpuse en tu camino. Me metí dentro de tu camino. En tu paseo. En vos.
Y con fuerza y torpeza, apoye mi sexo endemoniado y poseído cada vez mas húmedo contra vos. Con ojos de caperucita te mire. Cubierto de vello. Cambiado. Te mire expectante de cuan feroz podían ser tus brazos, preguntándome cuanta fuerza serias capaz de penetrarme.
Ansiosa del momento.
Entendí antes que tarde, que no podrías. Estaban dándote a la princesa de otro cuento. Los libros se habían mezclado y la actriz porno de una película se había metido en tu cuento, tu paseo y en tu miembro.
Intenté evita que lo notaras. Pero la acumulación de líquidos en mi boca y en mi sexo era una respuesta instintiva. Como la baba de los perros de Pavlov. Aunque vos no supiera quien era Pavlov y yo no tuviese cerebro para controlarlo.
Botón a botón deje caer la pollera roja. En tus ojos no cabían mi desnudez cálida, ni las curvas finas. Nada concordaba con las imágenes de mil caperucitas.
Y todo acabó tan pronto empezó.
Una tarde de domingo acabe por abrazarte con la cavidad de mi boca llena de saliva húmeda, llena de mi calor. Te vacié. Saqué una parte de vos.
Me fui a regocijarme a un costado.


Esa fue nuestra última cita.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Maldito ciclo

Minita. Hormonal. Temperamental. HORRIBLE.
Ayer estuve a punto de matar a alguien.
A punto de llorar por un yogurt.
El mal humor pesaba.
Hoy se me fue el mal humor.
Quede pupurrula.
No me sale el papel de mujer autosuficiente.
Bancame igual. Ya se me pasa.
Enroscate en un abrazo y callame con un beso cada vez que quiera hablar.
Así, mañana no me arrepiento de nada y todo sigue..casi igual.

sábado, 27 de agosto de 2011

Nostalgia Dixit.

Es que sus palabras sonaban bonitas a veces...

Yo conciento

-Celarte hasta del viento que roza tus labios.
-Sentirte mia aunque no puedas ser de mi posesión.
-Soñar con dibujar un corazón en cualquier vidrio empañado y dedicártelo.
-acurrucarte en mis brazos para que duermas una siesta.
-Cantarte al oído mi canción favorita.
-Cocinar tu plato preferido para halagarte.

- Quitarte la ropa y luego ponértela, solo para poder desvertirte dos veces.
-Acariciar tus muslos a muchos kilómetros de distancia.
-Soñar con discurrir mi esencia dentro de tu oasis.
-Arrojar sinceras disculpas al viento, para que perdonen mi osadía.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Cinco letras para idiotez

No entiendo qué me hiciste.
Siento como si fueras la hiena que ha venido a matarme y comerse mis pedazos.
Regocijarse en mi sangre. Vanagloriarse de mi desazón.
Tu idiotez me sorprende.
Tu cara es la de un total desconocido.

lunes, 22 de agosto de 2011

Razón de Ser

A veces me hago un viaje.
A veces a pie, otras volando.
Cruzo océanos y te acaricio.
Aterrizo en tu suelo y te cuento como soy.
Para volver en líneas de aerolíneas que despegan tardíamente
Y me hacen temblar de miedo en despegues arrebatados.
A veces te dejo verme el rostro.
Un domingo cualquiera.
Para que veas el rastro de ese hombre que me habitó un sábado por la noche.

Te sonrío como pupurrula…
Hace un tiempo preguntaste qué significa “pupurrula”.
Y yo te cuento…

Soy pupurrula cuando sonrío puramente desde lo más hondo de mí.
Cuando lo más indómito mío sale, cuando no hay nada que pueda hacer para que eso que soy de veras veritas salga a la luz y brille. Todo mi instinto. Todo mi amor. (En cualquiera de sus acepciones.)
Me siento pupurrula cuando lo nombran y sonrío cómplicemente.
Me siento sonsa, ingenua, pero a la vez valiente, viva y capaz.
Mis ojos te dejan ver cómo soy en mi más pura esencia cuando ese estado me atrapa. Bajo la guardia. Te beso con más labio, más calma, mas amor y mas lujuria.
Mi piel pierde las escamas y se vuelve frágil, mi alma dócil y mi cuerpo puro de todo sentimiento sin pensamientos que contaminen con una lógica, un tropiezo, una premonición.
Soy yo. Sos vos. Y fluimos en nosotros.
                                            Porque también
                                                              Soy vos. Sos yo. y renacemos en nosotros.

martes, 16 de agosto de 2011

El beso virginal

Abracadabra,



curandera mi palabra


todo mal pone bien,


salva del odio y vacuna tambien.


Abracadabra,


siga la pata en su cabra,


girasol, alhelí,


la mariposa besó al colibrí.


sábado, 13 de agosto de 2011

10 cosas para hacer contigo antes de desecharte

1) Ver una película en mi cama juntos. Con pochocho incluido. Preferentemente “no Strings attach”. 2) Unirnos en esas miradas que duran dos mil años de segundos.
3) Un amanecer desnudos en mi cama con mi cabeza apoyada en tu torso denudo y tus dedos jugando con mi pelo.
4) Un pacto de amor.
5) Que me ayudes a dejarlo ir
6) Prepararte para lo que vendrá
7) Un viaje juntos. Solos.
8) una tremenda noche en la que te animes por fin, y me faltes el respeto y te entrometas en mi entrepierna para colmarme de tu fuerza y tu imponencia.
9) Una fotografía juntos. Con mi sonrisa más hermosa y tus ojos mirándome como me ves.
10) un adiós que no sea inventado y falso. Sino aprendido y sabido.

Aunque es sabido, que luego de todo ésto...voy a estar completamente enamorada y voy a sufrir como en el maldito ritmo del infierno.
Te amé desde antes de conocerte, te amo en este preciso momento y he de vivir eternamente en ese amor.

viernes, 5 de agosto de 2011

No soy yo. Sos vos.

Oligofrenia: (del griego, poca mente)

*es el nombre que se le daba antiguamente a una patología psíquica consistente en una deficiencia mental grave como consecuencia de la interrupción del desarrollo de la inteligencia durante el periodo intrauterino o a muy corta edad. Dependiendo del nivel de incapacidad, se clasifica de la siguiente manera:
Idiota: Incapaz de comunicarse, de hacerse entender, sin actividad física.
Cociente intelectual (CI) no superior a 30. (Conozco varios así)

Imbécil: Incapaz de leer o escribir. CI no superior a 60. (Te lo tolero, muy pese a mi, aunque me duelan los ojos y me la pase interrumpiendo para corregirte)

Morón: Autosuficiente en las tareas manuales y con cierto desarrollo de memoria, pero sin la capacidad para desarrollar abstracciones mentales. CI no superior a 90.

Idiot-savant: Autosuficiente para tareas manuales, aunque carente de criterio. Puede llegar a hilar 4 palabras seguidas, aunque no se le llega a entender. Puede presentar algunas habilidades intelectuales en un grado sorprendente de desarrollo. (No pida mucho más)

Vaya haciendole unas preguntitas y evalue si su CI falla tanto o más que el suyo.

jueves, 28 de julio de 2011

Confucio

Pasa que desde que yo te conocí, te quiero...
                                                                y no distingo qué quiero.

martes, 26 de julio de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

La primera vez todo empezó como un juego.


Ambos nos hicimos los inocentes y jugamos un juego de manos disimulando todo el trasfondo de que tocaras mi piel con tanta palma abierta.

La primera vez desabrochaste mi corpiño con una sola mano y con la ropa puesta y eso habló demasiado de vos. Eso me contó de todas las mujeres que han habitado tu cuerpo. De varias aventuras y de las mil guerras que se han batido en tu piel. Con un poco de intriga y otro poco de orgullo, miré tu cara a través de la pantalla que reflejaba tu imagen invertida.

Supe que ya no estabas jugando. Sentí como lo que había empezado como un simple e ingenuo juego ya había trascendido todo el silencio de la habitación y estabas mirando mi piel con un propósito determinado.

Aun así, seguía intentando mantener mi rol de mujer bonita. De dama noble y bondadosa.

Intenté no salirme de mi papel, aun incluso, cuando acabaste por desnudarme sabia y lentamente. Cuando sentí mi espalda desnuda apoyándose sobre todo tu torso desnudo. De brazos extendidos cual alas sobre la superficie del colchón. Tu pecho y mi espalda, mis pechos contra el colchón, tus brazos sobre mi. Tu cuerpo sobre mí. Como haciéndome sombra. Como conteniendo todo el aire y fundiéndote en mi burbuja. Y en dos segundos de sentir tus labios tibios sobre mi carne ardiente, tu respiración detrás de mis oídos, en mi nuca, en tu respiración mía.

Pero entonces ya no pude ni quise contenerme. Y te enseñe con respeto el camino a recorrer. Como un mapa itinerante de mi cuerpo. Primero mis mejillas para acabar encontrándome en saliva húmeda y caliente. Con mi lengua ansiosa de bailar al compás.

Y tus dedos que apretaban el vacío que contenía mis manos, retorciendo tus dedos y los míos al mismo tiempo.

Sentí tu saliva humedeciéndome la piel. Y al son de la melodía que tu boca cantaba sobre mi cuerpo, fui girándome para que pudieras llenar cada recoveco de mi ser. Con tu baba. Con tu néctar. Con vos. En mí. Sobre mí.

Y mirarte desnudarme con tanta audacia, propasando tus propios límites enloqueció mi mente retorcida a veces. Y mirarte viajar cuesta abajo hasta mis pies acabó por dejarme vencida, rendida a tu sexo. Más como si fuese el punto por donde el dragón muere, apoyaste tu miembro erecto y duro sobre mis labios hinchados y renací de mis propias brasas.

sábado, 9 de julio de 2011

viernes, 1 de julio de 2011

Lo admito.

Lo reconozco.
Es triste.
Pero lo admito.
A menudo me pregunto si alguien ha de sentir por mí esas locas cosas que yo siento por vos.
Quisisera saber si hay forma de amar así de vivo a otro hombre alguna otra vez.
Vacilo si serás como ayer y como hoy, el hombre de mi vida desde mañana y para siempre.
Que desperdicio de contundencia en afirmar con un "para siempre", el "hombre de mi vida"...que extremos! Que demasía de sentimientos! De recuerdos...se sexo impúdico. De amor y gramática. De sexo bestial con amor. De pies fríos. De la cocina y de la puerta roja. De la noche contundente en el mirador de Cape Kidnappers.
Acabo por preguntarme entre todo ese divague, si alguna noche ya dejaran de aparecer tus recuerdos, tu cara, casi tu olor.
Ya no sé si te extraño a vos tanto como al sentimiento que me regalabas en cada instante.

lunes, 20 de junio de 2011

Puedo olvidarme de vos. Pero no de lo que sos.

Sobreviví un tiempo.

Conviví en mi soledad. Alejada de cuanto ser intentara encenderme.
Hice mi luto.
Aprendí a olvidar los detalles que te mantenían vivo en mi.
Y hoy un papel que escribí meses atrás me recordó cuanto amor inmenso tuve por vos. Cuanto amor eterno he de sentir por vos.
Como pude olvidar cuanto placer me daba morderte la panza. Lamerte la piel blanca, suave como la de un bebé. Cómo olvidé que con solo soplar contra tu nuca yo podía ser la dueña de tu mundo y perderme en tus tierras. Colonizarte. Zambullirme en vos. Poseerte y hacerme tuya.
Que desazón sentir que jamás volverá ese tequiero de letras pegadas y amontonadas unas a otras. Sin espacios. Porque en el tequiero de como yo te quería no había espacio en el medio, no había lugar ni  respiro. Era toda una vida misma en ese sentimiento.
Sí. Me enamoré al final. Mierda carajos.
Para qué?
Si hoy ya no estas conmigo.
Me enamoré para vivir in eternum el resto del futuro con el recuerdo pesado de ese amor hermoso que me diste.
Un beso que duro dos semáforos. Un amor que finalmente aprendió la distinción semántica de tener sexo y de hacer el amor.
Un amor. Cien recuerdos que mi mente me esconde a diario para poder seguir adelante. Para no dejarme vivir en la memoria.
Que enfermedad cruel la de tu recuerdo. Que pese a mis intentos por seguir al pie de la letra esta vida, se me queda en el maldito eco de tus labios sobre mi piel. Sobre tus rulos a primera hora de la mañana.
Sobre tu rendición ante mi. Por tu mirada de niño recién venido al mundo.
Tu piel, la blancura de tu piel. Su textura.
Vos en mi. Un antes y un después.
Vos. Siempre vos. Mi durante. Todo un durante eterno que jamás se me borra.
Va conmigo cada vez que me siento con la guardia baja y me dejo conocer.
Me gustaría un regalo de vida. Una sonrisa tuya hoy. Correspondida. Un abrazo. Que dure toda la vida con un semáforo en verde titilante.
Lleno el vaso... alzo la copa y brindo lo que nunca será.
Por lo que no volverá.
Por el recuerdo de tu cuerpo apoyando mis genitales y mi ebriedad. Brindo por la Era Hastings. Por los mensajes a las tres de la mañana. Por las charlas interminables. Por las visitas desde otras ciudades. Por las confidencias, los ánimos mutuos, por las cosquillitas gourmet, por los mensajes de texto que aun no puedo borrar. Por la saliva mía que aun queda de vos. Tuya. Húmeda.
Te extraño tanto. Mucho más aun. Volver siempre a vos es una excusa para sentirme viva por un instante.
Durante.
Te extraño.
No encuentro caminos para llegar a vos.
Veni a buscarme por favor.
todavia te amo.
Aun
Ayer
Hoy
Y mañana
Siempre

sábado, 7 de mayo de 2011

Por enécima vez

Me abstraje y me metí en mi caparazón. Me escuché. Me leí. Me ví.

Lo recordé casi instantemente. Por esa canción. Por ese momento. Por esa noche en una casa ajena del otro lado del océano.
Y después miré esa foto que está sobre la pared y acusa la sonrisa de un niño que intentó hacerme mujer. Aquel no interpuso resistencia al recuerdo de éste.
Y con el sabor dulce y caliente de mi té de durazno pude sentir a aquel otro hombre que me regaló una canción de amor 6 años después de componerla.
Releí renglones en los que hablaba de otro hombre que se incorporó en mí por un beso de labios húmedos y amargos.
Letras de otro hombre que fue mi fiel confidente, mi compañero de juegos insomnes.
Ese otro hombre que confesó “no sé hacer el amor sobre la tierra” y me dejó estúpida a casi 1000 km de distancia. Ese mismo mandó “besos desde el sur” y me abrigó toda una tarde de otoño.
Otoño. Mayo. 7. como hoy.
Un año después.
Y los recuerdo a todos ellos y sé cuan segura me siento al decir que soy lo que soy por cada uno de ellos. Por lo que dieron y por lo que me negaron.
Cada una de mis partes se compone de esos hombres que me dejaron algo en la piel, en los oídos, los ojos, la retina o la ilusión.
Algunos tocaron mi piel como la de una mano que sujeta un objeto, otros me acariciaron como uno toca el pétalo de una rosa para sentirla sin romperla. Otros no hicieron mas que abrirse cual capullo y solo dejarme verlos florecer.
Cada uno y cada una de mis partes.
Mi piloto en vuelos nocturnos, pidiendo datos para imaginar un rostro, una caricia. Un desparpajo de complicidad.

Lo recuerdo a él y con él todo lo pasado detrás. Un rostro de mil formas y cien aristas.
Un beso que lo contuvo todo.
Un abrazo en el que me perdí dentro de su cuerpo. El tiempo que se detuvo y la gente nos miraba en pleno acto amoroso como condenándonos al maldito infierno mismo.
Lo que ellos no sabían, era el bendito cielo divino al cual habíamos arribado al mismo tiempo que en nuestro abrazo nos fundió en uno, y nos confundió dentro de esa misma multitud que nada sabía de nosotros.
Mi té ya no sabe a durazno, la canción se acabó y ella despertó.
Ya el rostro de todos esos hombres eran solo invenciones. Y miraba a ese hombre que todas las noches mira antes de dormir.


martes, 26 de abril de 2011

A- pesar

Hoy me voy a dormir pensando en vos.
Con los gestos y las arrugas que el tiempo debe haberte dibujado en la cara
Voy a imaginar todos los regalos que podría darte sobre tu cuerpo.

jueves, 14 de abril de 2011

Volviendo?

El presente
              es
                      un punto entre
    la ilusion
                                  y
      la añoranza

martes, 15 de marzo de 2011

Mierda carajos

Qué ha de ser de mi, divagando entre otros cuerpos? Jamás nada será igual.
Y jamás volveras.
Pero me quedan letras escritas.
Donde estes, espero seas feliz.
Duele tu ausencia.


"Y te fuiste. Te fuiste de mi ciudad, de esa ciudad fría que dejo de serlo por unos días, que fue colorida como siempre pero más aun, que desnudo sus estímulos para seducirte, para que la descubras, para que me entiendas.

Y te fuiste. Con una ida apresurada que nos evito dolor.
Y me fui. Con el ultimo poquito de saliva pegada a mis labios del ultimo beso y que aun no me seque. Y me fui, conociendo mi ciudad de muy mañana entre las oleadas de gente que nunca vi ni sospeche.
Y nos fuimos, con un te quiero acelerado pero siempre sincero.
Y ya no cambiaremos semáforos por besos, no por el momento, pero vendremos, veras que vendremos. "

sábado, 12 de marzo de 2011

Vos sabes de qué hablo

Cuando él llegó, apagué el tele . Nada de tetas y culos para él.
Nos miramos cómplices. Él picaron y yo temerosa.
Cenamos patitas de pollo con puré. Con la mano.
Nos miramos en el espejo e hicimos morisquetas. Hice fotos de él. De su sonrisa iluminada por la insensatez, de sus pies hermosos y su piel tersa.
Después nos acostamos en mi cama. Miramos el techo un rato largo.
Me preguntó mi color favorito. Dijo que Aznar sonaba lindo.
Jugó con mi pelo.
Indagó sobre la ausencia de mascotas en mi hogar, por los cuadros colgados, y por el gatito sobre la tabla del baño.
Me preguntó porque vivía sola y también preguntó donde estaba mi mamá.
Me preguntó por mi padre, cuando hacía años que ya nadie lo hacía.
Le hice cosquillas en la panza y nos revolcamos en la cama como dos locos riéndonos.
Me tocó con su mano derecha la punta de la nariz, me cerró un ojo y rió incansablemente cuando quise morderle los dedos.
Me contó de su novia, Cora.
Me contó que Cora es muy bonita y usa trenzas. Y que caminan de la mano.
Miramos el techo un ratito más. Me dijo que era bonita, y se quedó dormido.
Y yo, mientras lo miraba dormido, entendí que me había enamorado completa y profundamente de él.
Que ese niño me había robado el corazón con su forma de ver la vida, con su inocencia y sus pies tan pequeñitos. Su alma libre de impurezas y todo ese mundo entero de asombro y porqués.
Cuando somos niños, todo el mundo nos cabe en los ojos. Lo sé.
Mi alma es hoy, parte de un niño de 2 años.




[1] Sí sí porteños. Admítanlo, es EL televisor (aparato) y LA televisión (la programación). Yo miraba el aparato, él la programación.

jueves, 10 de marzo de 2011

Es hora de ir despegando

Me voy despidiendo.

De a poco
Un poco en serio. Un poco en mentira.
La ambición tocó el cielo y sus labios mis pies.
Me voy despidiendo.

Estoy lista para empezar a correr por pistas hechas para otros aterrizajes.
Aterrizajes que convertiré, desde mañana, en despegues.
Nuevamente aeropuertos en los que te encuentro.
Nuevamente tickets de avión, vivir en casillas rodantes.
No saber dónde amaneceremos.
No saber dónde. Pero sí cómo.
Felices. Yo, envuelta en tu cuerpo, vos mirándome amanecer.
Florecer. Sonreir.
Puro. Hondo.

Y contengo los puños de la sangre hirviendo de ir al mundo.
Todo un mundo de cosas que no entiendo.
De idiomas que no recuerdo, de culturas que no comprendo.
Siempre nuevo y siempre distinto.
Vivir como mendiga siendo más princesa que nunca antes jamás
Con la consagración de tu mirada.
De tus manos suaves para acariciarme mientras
De tus palabras siempre alegres y fabulosas.
De tu cuerpo para bañarme con agua, besos y jabón.

Sucede que a mí, el mundo me calienta. El mundo me excita
"The Only reason for going into the sea fully Dressed, is to get out completly naked".

Jamás mi inglés fue tan bueno como cuando pude excusarme de esa forma.
Recuerdo, el primer día que pisé esa tierra ajena mejor que lo que hice hace 20 minutos.
Recuerdo, el primer día más feliz de mi vida.

De nada vale seguir intentando, sabiendo que sé que lo que hago es una mentira.
Yo me decido a vivir como me punza la sangre, y no como me imponen vivir.
A partir de mañana, me ando por el aire.
                                            ...Y a vivir como se ha dicho carajos!

jueves, 3 de marzo de 2011

Hoy soy pura imagen

No sea Menso, abrace!
La Traición de un valiente







Las casualidades no existen

Como Yin-Yan
Buenos Aires
de muy de mañana bonita

miércoles, 23 de febrero de 2011

De aromas y sabores

Yo aprendí a cocinar por él.

Me convertí en lo que soy por él.
Entre aromas y sabores intercambiamos mas que recetas.
Cocinábamos juntos.
Yo por él, fui azafata, chef, soltera empedernida y princesa glamourosa.
Yo por él ví el mundo.
Tardamos años en descubrir que él era quien siempre estaba para mi...
 y viceversa.
Giré con mi mundo alrededor de su mundo.
Comí y bebí uno a uno sus cócteles y platos. Lo degusté. Horas dentro de mí. Para aprehenderle el sabor.
Quien más sabe, dijo una vez," no hay placer mejor que un buen vino, una buena mujer y un sexo esclarecedor".
Quizás por eso es que siempre ando llevándome los dedos a la boca.
Para recordarte en el sabor de mis manos. De mis dedos
Los que te acariciaban degustándote.
Dedo a dedo, con mis yemas, jugar con las formas de tu rostro. Tus pómulos, tus ojos y tu sonrisa. La textura de tus labios.
Bajar rodando y danzante por tu cuello, jugar con tu lóbulo mientras con las manos acaricio tu pelo y me presiono contra tus caderas.
Olerte. Bajo cuello. Mentón. Morderte un poco la pera.
Succionarte con mi lengua.
Leerte los mapas del mundo. Zambullirme en el océano índico. Navegar en el pacífico. Ahogarme en la profundidad de tu orgullo, morir y renacer en las orillas de un beso tuyo en Nepal.
Presenciar cómo invadís toda mi tierra para proclamarte victorioso.
Para proclamarte mío. Hacerme tuya.
Colonizar mi sexo y mi cordura. Arrasar con todo a tu paso. Devastarme.
Pero al instante renacer, crecer y expandirme. Para ser vida.
Ser vida, madre y mujer.
De vos. De él. Nuestro.

domingo, 20 de febrero de 2011

Dónde estas II

Me dejaste en un lugar al cual no quiero regresar jamás en la vida
Me duele tantísimo ahí donde nadie quiere que duela

Me refugie en las lágrimas porque no había otra cosa que hacer
He roto espejos por no soportar mi mirada vacía del sentido que le dabas
Estuve al borde de dejarme vencer
Mi cuerpo tiene cicatrices, heridas y moretones que no se irán jamás
Te extrañe tanto que no concebí otra vez los colores
Pero aun escucho tu voz diciéndome cada mañana que es tiempo de seguir
Y como si fuese fácil, me lo creo
Y me disfrazo y salgo a la vida, a vivir como se puede
A vivir con vos. A vivir por vos.
Como si aun estuvieras acá.

viernes, 18 de febrero de 2011

JODER QUE ESTO SÍ ES ESTAR TRISTE

Acordarme de lo que pudo ser y no será jamás. Quedarme con mil doscientos besos en los labios.
Acumular los papelitos que jamás me oíras leerte antes de dormir.
La sensación amarga de tu cuerpo imponiendo el vacío en mi colchón, noche tras noche.

Intenté cambiando la cama.
Intenté yendo por el aire.
Saque fotos pero salí borrosa
Mordí otros labios y recorrí otros continentes.
Creí.
Pero hoy ya no pude más. De nuevo tropezando con las mismas montañas de años atrás.

Te necesito tanto tanto que me convenzo cada vez mas un poco mas que no podré sin vos.
Hay momentos en que pensar en ti es solo como una broma macabra.
Recordarte. Darme cuenta que no estarás. Nunca mas. Ever again.


No estarás aquí para jugar con mi pelo. Para llevarme a volar en avioncitos de papel. No harás origamis para redecorarme tu existencia. No construirás castillos de arena en las playas de invierno. No me morderás al hacer el amor. No dibujaras nunca mas una sonrisa distinta en cada desayuno.
No veremos el último invierno con nieve de Japón. No seremos los que en un andén de tren, en un lugar ajeno, nos besaremos para volvernos lascivos, incisivos...torpes.
Querré pero no podré, jurar que eran mentiras, una a una, las negaciones que te daba en palabras; mientras en el acto te regalaba todas las afirmaciones mas temperamentales y vicerales.


Fui tan tuya y tan de vos. Cada uno de tus vos con una mi. Con Yo. conmigo.
Fui tan tuya y tan de vos, que cuando te fuiste, te olvidaste de dejarme mis partes.
Soy tan tuya porque aun hoy, estoy con vos. No me fui conmigo ni me quedo contigo.
No me quedo. En ningún lado.
Porque aun hoy, sigo buscándote.

lunes, 14 de febrero de 2011

Dónde estas I

Cada noche, Cuando entre bostezos llamo un taxi o manejo camino a casa
Con la piel seca de transpiración húmeda
La boca reseca de sabor amargo y el sexo cansado
Después de haber besado a todos los hombres que no son vos
Descubro que pese a todo, algo sigue intacto dentro mío.
Todo ese tesoro que guardo y llevo de un lado al otro oculto
Porque no puedo compartirlo con ellos
Porque no puedo darselos
Porque simplemente, no son vos.

El hombre de papel

Perdonarse. Aprender a caer. A pedir perdón.

Correr por la playa solo para alcanzarte.
Besarte cerrando los ojos.
Dormir de corrido más de seis horas a tu lado. Que no haya despertadores ni conserjerías de hotel.
Hacerle más caso a la imaginación que a la realidad. Dejarme vencer por una sonrisa como tu mejor arma.
No darme nunca nunca por vencida.
Olvidarme de quien sos, pero reconocerte siempre…Y encontrarte mío.
Borrar mi nombre y dirección y que solo cuente mi piel y mis ojos. Que me encuentres siempre. Tuya.
Cambiar reglas, vencerlas, reinventarlas. Cambiar los trajes, las pieles, los tableros.
Viajar a una playa para sentarme frente al mar, envuelta en tu cuerpo y no sentirme pequeña ante semejante inmensidad.
Atarme los cordones con mayor precisión para no tropezarme con la realidad.
Olvidarme de que afuera hay mundo cuando tu boca me muerde y te nombro como al hombre que olvidó mi nombre.

martes, 8 de febrero de 2011

Yo quiero

Que me leas. En palabras, miradas y pieles. Ver una película una vez por semana en tu cama. Escribirte y que nadie entienda nada. Aprender a cocinar conejo a la cazadora. Tener mas vestidos de flores.
Comer comida tailandesa una vez por semana. Volver a Kho Phi Phi una vez por década.
Que sigas tirando piedritas contra mi ventana cada noche hasta que acabes por romperla si es necesario.
Que sigas gustando de mi. Que sigas disfrutando que esté loca.
Que entre aeropuerto y aeropuerto, haya miles de millas para acumular.
Y que nunca sea ni demasiado tarde ni muy temprano para aprender a decir tequiero.

jueves, 3 de febrero de 2011

Pupurrula IV

Un día de estos, cualquiera, echaré sobre mis hombros todos los recuerdos,
mis pequeñas angustias pasadas y algunas alegrías que he vivido.
Con este breve equipamiento subiré a una nube que transcurre por el cielo de París y marcharé en ella;
nadie después volverá a saber de mí.
Algunas cosas que escribí en noches desvelada atestiguaran que existí Junto a la gente,
que me gustaban las flores y los pájaros que soñé con un niño que tuviera los ojos de un hombre que ame, que transité las calles bajo las lluvias otoñales como si fuera una sombra ajena. Sí, cualquiera de estos días treparé en una nube. Me fundiré en ella. Después seré lluvia, para regar un jardín, para que me beban los sedientos gorriones, para ser un charco de agua donde un niño haga navegar un barco de papel.
Entonces todo será distinto y hermoso. Cualquiera de estos días me echaré sobre los hombros mil atardeceres, algunos tristes, otros felices.
Buscaré una nube, la que sea. Para que me lleve lejos y me convierta en lluvia, para contarle a otros tiempos que amo a un hombre sencillo, para decirle al mar que a ese hombre le he dado mis ojos para alinear su sombra, mi amor para que en su alma el dolor sea leve, para cuidarlo y no dejar que nada lo lastime.
Cualquiera de estos días…
                               Seré definitivamente feliz

miércoles, 2 de febrero de 2011

Loca un poco nada más

No sé (Cé) el mes. Supongo junio-julio. Hacia frío.
Me llamaste para cambiar mi cita al gimnasio por una cena con vos.
Botas caña alta, un jean elastizado con el que sueño volver a vestir cuando mi figura me sea devuelta, un súper saco que tengo diseñado en mi cabeza para la próxima colección de otoño/ invierno color blanco, con ribetes rojos quizás, azules sino, negros de seguro.
El cuello es lo más lindo. Original. Tengo flequillo y el pelo largo. Cartera negra.
Toco portero. Llego a ese edificio por el cual paso casi día de por medio.
Donde sé vive tu padre. Donde tengo mi cita. Donde me espera mi sueño.
Mi sueño es un beso tuyo.
La tormenta amenaza mi noche de velas, el viento me despeina y trata de volarme para quitarme la tonta sonrisa.
Y de plano seguido, me veo entrando. Te veo mirando. Mirando. Me
Tratamos de convencernos que todo podría ser como lo fue.
Pero algo que no siento veo en nuestra mirada y me voy sin, me dejas ir y nada más es dicho. Y llamo al ascensor y cruzo la puerta. Y para ese entonces ya llueve como anoche.
Y para ese entonces vos ya no estas parado mirándome a lo lejos diciéndome adiós o hasta luego. Y la lluvia ya no me dibuja una sonrisa. No me la quita. No me da miedo. No me da nada.No me nada... Pero me moja como pocas veces.
Una lluvia que moja en sueños como me mojaba de niña. Y el agua me hace más fuerte, más valiente, más impulsiva. El frió me carcome y pienso que no es justo no intentar. Intentar. Ahora pienso que pensé. Pero no sé si pensé de veraz.
Pero el ascensor que me bajo me subió nuevamente. Y la puerta de abrió y no te dije nada. Ya el pelo estaba arruinado, el rimel corrido, la sonrisa opacada, el flequillo desprolijo. Sin embargo tenía todo lo que debajo de eso, no había tenido la primera vez que subí.
Te abraCé para decirte que te extrañé quizás. Supongo. No sé que pensé. Pero en mi sueño sentí como siento en este momento.
Acababa mi agonía de saber que sentirá mi piel cuando vuelva a tenerte cerca.
Sentirá estremecerse como siempre o serás un desconocido al que le hice el amor unas noches atrás. Algo atrás.
No había diálogo en mi sueño. Había piel. Mucha piel. Piel desnuda.
Piel conocida, piel deseada, piel desdeñada. Hajada
Tu boca fue pulpa, fue vino, fue sabor conocido, fue sabor nuevo y tu piel fue mía.
Una vez mas MIA.
Cuando el plano cambió ví mi figura parada al lado de la ventana. No había luces, pero me reconozco por la luz del edificio de en frente. Y por el humo de mi cigarrillo. Por mi perfil. Por mi ropa interior negra. Por el porta ligas que encontré en mi cajón de antaño.
Soy yo.
Sos vos el del sillón. El que me mira tratando de reconocerme a pesar de la oscuridad y del paso de los meses.
Y las fotos no sé si son de mi imaginación o de Nikon. Porque aún me miro y me gusto en esa desnudez. No sé si me ví a través de tus ojos o de lo que tus ojos plasmaron con tu cámara. No ví si las fotos de mi desnudez fueron una pose atrevida de nuestro reencuentro o si son solo un recuerdo tardío.
Veo las fotos ahora.
Mi espalda curvada sobre las sabanas. En un tono de gris, de blanco y negro, para disimular las imperfecciones de mi cuerpo y de mi piel. Mis brazos, mi sonrisa. Un plano a mis dientes. Un plano a mi abdomen. Un plano a mi desnudes. Que le hizo frente a la lluvia, al viento, a tu departamento. A tu cita, a vos. A la vida, al destino, al pasado en el que no pude hacerte mío como en ese sueño.
Como desearia que hoy no estuvieras con ella. Que no estuvieras tan lejos. Que no fueras de otra.
Que fueras mío.
Que fuera tuya.
Que fuera Córdoba
Y más que ninguna otra cosa....
                                          que la tormenta que sigue afuera,
                                hiciera que el teléfono sonara
                                                                                 y me pidieras una cita.


miércoles, 26 de enero de 2011

Mi vecino inaccesible

“Me vas a cansar Mauricio. Sabelo. Te lo dije mil veces. Y ya las palabras no me están alcanzando. Cuando me seques el pozo y me vaya huyendo no te quejes.”
Me sentía ofuscada. Horrible. Acalorada. Discutir por teléfono con semejante energúmeno me hacía mover los brazos a velocidades rapidísimas. Me llenaba de ánimos nefastos.
Cuando acabé de decirle esas palabras instantáneamente corté el teléfono y me acosté en el sillón.
Me recliné para poder abrazarme mejor. Me sentía deshecha. Sabía que ya nada era lo de antes y que solo me restaba aceptar que nada volvería a recomponerse.
Al fin de cuentas, si él me trataba como a una cualquiera, terminaría por convertirme en una de ellas solo para provocar su peor instinto.
Fumando contra el vacío al que me invita la ventana de un 7mo piso lo ví. Lo sentí sobre mí. Sobre toda mi piel. Milímetro a milímetro. Invitándome. Llamándome.
Sabía que él me miraba algunas noches. Lo sabía. Pero esta vez era distinto. No cerraría la ventana para huirle y no mostrarle nada de mi intimidad.
Probablemente él creyó que yo cometí la estupidez de olvidarme de cerrar las cortinas o bajar las persianas.
Lo cierto es que no quise.
Había una pulsión en mí.
Lo sentí un vez más, proponiéndome algo. Su torpeza me dejó verlo. O quizás jugaba el mismo juego perverso al que yo estaba sometiéndome. Haciéndole creer que no sabia que sería cómplice de mi pudores mas primarios.
Acabé el cigarrillo como quien se come un chocolate de un solo mordisco y me acomodé, no para mi comodidad esta vez, sino para la suya.
Por el reflejo podía notarlo mirándome. Con una mirada penetrante. Estaba degustándose como una fiera al relamerse después de un festín.
Lo vi mirándome mientras subía lentamente mi vestido. Deslizando mi mano lentamente por mi costado derecho, hasta llegar a mi cintura. Me vi dejándole mirar mi ropa interior negra. Y de encaje.
Casi casi como una provocación del momento.
Pensé en llamarlo por teléfono y fingir que nada sabía yo de la situación. Como si yo no fuese a saber que mientras él me miraba yo me acariciaba toda mi entrepierna con su voz al oído. Como si yo no supiera que aparte de verme, estaba mirándome, y tocándose.
Lo intrincado de la situación me proponía más límites para vencer. Me seducía seguir acariciando mi piel. Porque esta vez no era solo mi placer. Esta vez era SU placer….y mi regocijo.
Entre tanta oscuridad quizás alcanzó a divisarme un pecho, entre las penumbras a lo mejor mi ombligo.
Lo que de seguro pudo ver era mi desolación. Mi ser compungido, luchando contra mi ser mismo, para conocerme, reconocerme, asirme y acabarme entera en un movimiento compulsivo, mecánico, penetrante y primario.
Sentí casi su mano empujando mis dedos contra los huesos de mi pubis, húmedo y sediento.
Contraído, expandido. Sentí su respiración por detrás de mi oído, pidiéndome que no me detuviera en mi deseo ni en mi performance.
Éramos cóncavos y convexos. Éramos vecinos del insomnio. Éramos dos humanos separados por una distancia corpórea, pero uniéndose en algo tan puro y tan cómplice como eso.
Era el éxtasis en el que me sumo cada noche desde que aquella noche lo dejé verme.

martes, 25 de enero de 2011

lunes, 24 de enero de 2011

Feliz cumpleaños (anticipado) para mi.

El mejor regalo de cumpleaños que pudo haberme dado. Hace 27 añitos, un día antes de nacer. Como hoy.
Para mi hija:
Quiero conocerte.
Tengo impaciencia por saber de que color son tus ojos que van a verme.
Cómo es tu voz que va a llamarme mamá.
Acaricio suavemente mi vientre, milagrosamente crecido, mi ser fecundado…
                                 y soy feliz, porque te estoy acariciando toda entera.
Estoy recorriendo con mis manos de ternura yo madre, tu cara… milagro nuestro.
Porque trato de calmarte, de decirte que esperes, que unos minutos más y que solo eso será suficiente y después…nos veremos y podré sentirte chiquita, indefensa, suave, tierna y nuestra.
Del amor, de ti, de él y de mí.